Odio los domingos

Odio los domingos.
Son días que pasan sin pena ni gloria en la semana, y te anuncian casi siempre malas noticias. Días que uno tiende a ir dejando pasar y acaban haciendo que le des vueltas y pongas en duda absolutamente a todo. Las horas, pasan lentamente y piensas cosas que habitualmente no piensas.
Hoy domingo, es así. Y hace 7 días... y hace 14. Y dentro de 7 días volverá a ser así, y dentro de 14... porque todos los domingos tienden a ser iguales. No son como los lunes, días de inicio de proyectos, de vuelta al trabajo o comienzos oficiales de vacaciones. Ni como los martes, que cansado de trabajar el lunes, hace que el día se pase relativamente rápido. O el miércoles, que aun siendo el que siempre está en medio de todo, es siempre el día en el que uno tiene el ritmo cogido a la semana...o el jueves que empieza a avisarte que estás a punto de llegar al fin de semana...y ni que decir el viernes. El sábado, es el día del descanso pleno, del ocio...pero ¿el domingo? Si planeas una barbacoa para el fin de semana, siempre prefieres el sábado. ¿El domingo? No, que mañana hay que trabajar. Si vas al cine, siempre prefieres viernes o sábado. ¿Domingo? Uf....qué pereza.
Y ya si a todo eso, mezclas pensar, acaba siendo el peor día de la semana y con diferencia.
Y es que bajo esa capa rojiza de festivo en el calendario, se esconde 24 horas en las que apenas puedo diferenciar sonrisas cuando me miro al espejo...
Pero algún día, eso cambiará.
22up


